TigerLake (2019) sería la última generación “Core” de Intel. 

Según informa el portal especializado Bits’n chips, los “Tiger Lake”, la gama de procesadores que llegará en 2019 sería la última que use la arquitectura actual de Intel.

Cuando Intel presentó en 2011 uno de los mayores cambios de su historia, la que ahora se conoce como la era “Core”. Sandy Bridge fue la primera gama con este nombre, y desde entonces los Intel Core i3, i5, i7 y más han dominado el mercado.

Sin embargo, todos estos procesadores tienen una importante desventaja para su desarrollo y evolución; tienen que ser 100% retrocompatibles con todo lo que Intel ha sacado hasta entonces. Es decir, que cada vez que Intel lanza una nueva plataforma, es exactamente lo mismo que antes, pero con un cambio añadido.

Según las fuentes, Intel se está preparando para tirar la casa por la ventana y afrontar uno de los mayores cambios de su historia; con una nueva arquitectura x86 que no será compatible con las anteriores.

Aunque es más acertado decir que en realidad será la misma, pero sin todos los añadidos. La nueva arquitectura será más “reducida” respecto a las anteriores; los chips perderán partes y serán más pequeños, o podrá aprovecharse ese espacio para otras novedades.

Ese sería el objetivo real de Intel, unos chips más baratos y eficientes, que tengan más posibilidades; aunque eso suponga abandonar todo lo que hicieron antes.

Al menos los procesadores orientados a servidores podrían no sufrir el mismo cambio, lo que tiene sentido; el soporte de tecnologías viejas es mucho más importante en el mercado empresarial y profesional. Y en el peor de los casos, siempre quedaría la emulación. Como muy pronto no veremos estos cambios hasta 2020.

Fuente: Omicrono

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